La Cancillería nombró a Sáinz cónsul honorario en Santander a partir del pasado 1° de noviembre, mediante el acuerdo 139-09 SE del Servicio Exterior.
Él es presidente de la naviera P.M. Shipping International de Panamá, integrante del Consorcio Hispano Costarricense que quiere una concesión para operar la línea ferroviaria del país y parte de los puertos de Caldera y Moín.
El Ministerio de Relaciones Exteriores aún no expone las razones por las cuales nombró a este empresario en el puesto de cónsul honorario.
“Sé que el señor Sáinz de la Riva vino una única vez a la Embajada (de Costa Rica en España), pero en esa oportunidad no coincidimos e ignoro los términos en que se haya realizado la compra de los trenes y la participación que en ella tuviera o no el señor Leandro Sainz de la Riva”, afirmó el cónsul.
Un cónsul honorario puede emitir visas, autenticar documentos y firmar facturas consulares, así como impedir o permitir el zarpe de barcos hacia Costa Rica. Además, pueden promover inversiones y tienen acceso a jerarcas de Gobierno y su información económica y política.
La naviera de este empresario le donó al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) el transporte en barco de los trenes Apolo que esa entidad le compró en España a la empresa estatal FEVE.
El diputado socialcristiano, José Luis Vásquez, también negó haber tenido relación con el nombramiento de empresario español como cónsul.
Este legislador dijo por escrito ante el Congreso que él conseguiría que los empresarios Sebastián Tenna Pujol y Sáinz de la Riva donaran el flete de los trenes, aunque ahora lo niega.
El diputado incluso se ha dedicado a promocionar el proyecto ante diversas entidades públicas.







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